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Documento borrador de la OCDE sobre servicios intragrupo: una oportunidad para grupos empresariales en expansión

I. Cómo aprovechar esta discusión internacional para fortalecer las políticas de precios de transferencia que acompañan el crecimiento de un Grupo Multinacional.


Hace apenas unas semanas compartimos un artículo sobre los desafíos que suelen enfrentar los grupos empresariales cuando comienzan a expandirse internacionalmente y, como consecuencia natural de ese crecimiento, empiezan a intercambiar servicios entre compañías vinculadas.


Casualmente, pocos días después, la OCDE publicó para consulta pública un borrador que propone revisar en profundidad el Capítulo VII de sus Directrices de Precios de Transferencia, el capítulo dedicado específicamente a los servicios intragrupo.


Si bien se trata de un documento en discusión, resulta interesante porque refleja cuáles son los aspectos sobre los que hoy existe mayor atención a nivel internacional. Y quizás lo más relevante para las empresas en crecimiento es que el borrador pone sobre la mesa preguntas que todo grupo empresarial debería hacerse cuando comienza a prestar o recibir servicios de sus compañías vinculadas del exterior.


Desde nuestra perspectiva, esta iniciativa de la OCDE representa una excelente oportunidad para detenernos y preguntarnos dónde estamos parados frente a estas exigencias y cómo podemos acercarnos a su cumplimiento.


Para aquellas empresas que ya se encuentran intercambiando servicios entre compañías vinculadas, puede ser un buen momento para revisar las funciones que efectivamente se están desarrollando dentro del grupo y fortalecer (o corregir de ser necesario) las políticas de precios de transferencia que respaldan esas operaciones.


Por su parte, para las empresas que se encuentran en etapas más tempranas de internacionalización, este debate puede servir como impulso para comenzar a construir desde el inicio una política de precios de transferencia sólida, consistente y preparada para acompañar el crecimiento futuro del negocio.


Después de todo, cuanto antes se incorporen estas prácticas, más sencillo será gestionar el crecimiento del grupo y responder adecuadamente a los requerimientos de las distintas administraciones tributarias involucradas.


II. ¿En qué está poniendo el foco la OCDE?


Entre otros aspectos, el borrador profundiza en:


  • La delimitación precisa de los servicios intragrupo.

  • La aplicación del denominado "Benefit Test" o análisis del beneficio recibido.

  • La determinación del cargo que corresponde aplicar por esos servicios.

  • La evidencia y documentación necesaria para respaldar las operaciones.


Cada uno de estos temas merece un análisis particular.


En este artículo nos enfocaremos en uno de los conceptos centrales que la OCDE vuelve a destacar: el Benefit Test o análisis del beneficio recibido.


En futuras publicaciones abordaremos los demás aspectos desde una perspectiva práctica para empresas en proceso de expansión internacional.


III. ¿Qué es el Benefit Test y por qué debería importarle a una empresa en expansión?


A medida que los grupos empresariales crecen y expanden sus operaciones a nuevos mercados, es habitual que determinadas funciones comiencen a centralizarse.


El área financiera de una compañía empieza a brindar soporte a otras entidades del grupo. Recursos Humanos coordina procesos de selección para distintos países. El equipo de tecnología implementa soluciones que son utilizadas por varias empresas vinculadas. Incluso determinadas funciones estratégicas, legales o de compliance pueden comenzar a gestionarse desde una única entidad que concentra el conocimiento y la experiencia necesarios para asistir al resto de las compañías del grupo.


Desde la perspectiva del negocio, estas dinámicas suelen ser una consecuencia natural del crecimiento. Sin embargo, para asegurarnos de que estas operaciones no generen contingencias fiscales futuras o al momento de la facturación de dichos servicios, existe un concepto fundamental que debe ser considerado: el beneficio real que dichos servicios generan para las entidades que los reciben.


Es justamente allí donde aparece uno de los aspectos sobre los que la OCDE vuelve a poner especial atención: el denominado Benefit Test o análisis del beneficio recibido.


En términos generales, este análisis parte de una lógica bastante razonable: una empresa independiente estaría dispuesta a pagar por un servicio únicamente si dicho servicio le genera —o se espera que le genere— un beneficio económico o comercial identificable.


IV. ¿Cómo saber si los servicios intragrupo que recibe tu empresa cumplen con el Benefit Test?


Comprender el concepto es importante, pero llevarlo a la práctica lo es aún más.

Formularnos las preguntas correctas es un buen punto de partida para analizar cada uno de esos servicios de manera individual.


1. ¿Qué necesidad de mi empresa está cubriendo este servicio?

El primer paso consiste en comprender qué problema resuelve o qué necesidad satisface el servicio recibido. Si resulta difícil identificarlo, probablemente también será difícil justificar por qué ese cargo debería ser asumido por la empresa.


2. Si este servicio no fuera prestado por una compañía del grupo, ¿mi empresa estaría dispuesta a contratarlo a un tercero independiente?

Esta es una de las preguntas centrales del Benefit Test, y probablemente la más reveladora: pone a prueba si el servicio responde a una necesidad real del negocio o si simplemente se factura porque existe la estructura para hacerlo. Si la respuesta es afirmativa, esto constituye un elemento sustancial para sostener que el servicio genera un beneficio para la entidad receptora.


3. Si no pudiera contratar a un tercero, ¿mi empresa desarrollaría esta actividad con sus propios recursos?

En muchos casos, las empresas deciden centralizar determinadas funciones porque resulta más eficiente que cada entidad las desarrolle individualmente. Sin embargo, esa misma pregunta permite evaluar si la actividad realmente responde a una necesidad del negocio.


4. ¿Qué beneficio concreto obtiene mi empresa como consecuencia de este servicio?

El beneficio puede manifestarse de distintas maneras: una mayor eficiencia operativa, una reducción de costos, el acceso a conocimientos especializados, una mejor gestión de riesgos o el cumplimiento de determinadas obligaciones, entre otros.


5. ¿Podría explicar y demostrar ese beneficio si una administración tributaria me lo solicitara?

Identificar el beneficio es el primer paso. Poder explicarlo y respaldarlo con evidencia es lo que permitirá sostener la política de precios de transferencia frente a una eventual revisión fiscal.

En la práctica, esto significa contar con documentación concreta que respalde lo que se afirma. Algunos ejemplos:


  • Informes o entregables del servicio, como un análisis de mercado, un reporte de gestión de riesgos o una propuesta técnica recibida del grupo.

  • Comunicaciones que muestren la interacción real entre quien presta el servicio y quien lo recibe, como correos electrónicos, minutas de reuniones o solicitudes puntuales de asistencia.

  • Evidencia del uso interno del servicio, por ejemplo, una decisión de negocio que se tomó a partir de una recomendación recibida, o un cambio operativo implementado a partir de un soporte técnico.

  • Métricas o indicadores afectados, cuando sea posible vincularlos directamente con el servicio recibido y no con otros factores del negocio.


El objetivo no es acumular documentación por acumular, sino de poder reconstruir, con elementos concretos, el camino que va desde el servicio recibido hasta el beneficio obtenido.


V. Una oportunidad para anticiparse


El borrador de la OCDE todavía está en discusión: la consulta pública continúa abierta y se espera una instancia presencial hacia fin de año en París. Esto significa que el contenido definitivo del nuevo Capítulo VII puede sufrir modificaciones antes de su versión final.


Sin embargo, lo que ya queda claro es la dirección del debate: la OCDE no solo reafirma el Benefit Test como pilar central para determinar si corresponde un cargo por servicios intragrupo, sino que avanza hacia una mayor exigencia en su aplicación práctica, profundizando en cómo se delimita, se justifica y se documenta el beneficio recibido.


Para los grupos empresariales en expansión, esto no es un tecnicismo lejano. Es una hoja de ruta. Las cinco preguntas que repasamos en este artículo no son un ejercicio teórico: son el punto de partida para revisar, hoy, si los servicios que tu empresa recibe de compañías vinculadas están en condiciones de sostenerse frente a una eventual revisión fiscal.


En próximas publicaciones continuaremos analizando los demás aspectos que aborda este borrador — la delimitación de los servicios intragrupo, la determinación del cargo correspondiente y la documentación necesaria para respaldar estas operaciones — siempre con la misma mirada práctica.



 
 
 

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